Zenteno y la política del conflicto: presión, bloqueos y contradicciones
- Lourdes Santiago López
- hace 2 horas
- 2 Min. de lectura
Teoloyucan, Edomex.- El gobierno municipal, encabezado por el alcalde Luis Zenteno Santaella vuelve a colocarse en el terreno de la confrontación. Lo ocurrido en las últimas horas exhibe no solo un conflicto territorial con Tepotzotlán, sino también un estilo de gobierno que privilegia la presión sobre el diálogo institucional.
La detención de dos elementos de la policía municipal por parte de autoridades de Tepotzotlán, mientras realizaban labores de vigilancia en una zona limítrofe en disputa, encendió la reacción inmediata del alcalde Luis Zenteno. Los uniformados fueron puestos a disposición del Ministerio Público junto con la patrulla en la que se trasladaban, lo que detonó una escalada de tensión entre ambos municipios. Sin embargo, más allá del hecho inicial, lo que marcó la jornada fue la respuesta del edil.
Lejos de optar por canales institucionales, Zenteno mandó a los policías a generar presión en instalaciones de la Fiscalía, tanto en Cuautitlán Izcalli como en Naucalpan, evidenciando un manejo político del conflicto que trasciende lo administrativo.

BLOQUEOS Y PRESIÓN: El costo ciudadano
Pero la situación no se detuvo ahí. La convocatoria a su grupo de choque, identificado como “Los Fantasmas”, para bloquear la caseta de Tepotzotlán durante seis horas, impactó directamente a miles de automovilistas. Transporte de carga, familias y viajeros en plena temporada vacacional quedaron atrapados en una acción que, más que resolver un problema, amplificó sus consecuencias.
Este tipo de medidas no son aisladas. El cierre de vialidades como herramienta de presión se ha convertido en una constante en la administración de Zenteno, replicando prácticas que responden más a la confrontación política que a la construcción de soluciones.

DOBLE DISCURSO DEL ALCALDE: Respaldo público vs realidad interna
Paradójicamente, tras la liberación de los policías, el alcalde los recibió con un mensaje de respaldo: “no están solos y siempre contarán con su apoyo”. No obstante, el discurso contrasta con la realidad interna de la corporación. Los elementos municipales continúan sin recibir el aumento salarial aprobado en el presupuesto de este año, dentro del capítulo mil, lo que deja en evidencia una brecha entre la narrativa oficial y las condiciones laborales reales.

UN PATRÓN DE GOBIERNO BAJO CUESTIONAMIENTO
Así, el caso expone un doble discurso: respaldo público frente a carencias estructurales, movilización política frente a gestión institucional. En un contexto donde la seguridad pública exige certeza, coordinación y fortalecimiento interno, el uso de bloqueos y grupos de presión abre cuestionamientos sobre las prioridades del gobierno municipal.
Lo ocurrido no solo afecta la relación entre municipios, sino que también coloca a la ciudadanía como rehén de decisiones políticas, en un escenario donde la gobernabilidad parece condicionada por la capacidad de generar conflicto.




Comentarios