Sin templanza ni estrategia de Luis Zenteno: Teoloyucan llega débil a la disputa por sus límites
- Lourdes Santiago López
- hace 1 hora
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Toluca, Edomex.- Lo que ocurrió ayer en el Congreso del Estado de México no fue un juicio, ni un debate, ni un espacio para discursos encendidos. Fue —simple y llanamente— una garantía de audiencia dentro del procedimiento por la inconformidad presentada por Teoloyucan respecto a límites territoriales frente a Tepotzotlán, Cuautitlán México y Cuautitlán Izcalli. Un acto técnico, jurídico y con reglas claras.
Pero para el alcalde de Teoloyucan, Luis Zenteno Santaella, la sesión pareció convertirse en un escenario de confrontación política.
Desde el inicio, el edil interrumpió en repetidas ocasiones a Román Cortés Lugo, presidente de la Comisión de Límites Territoriales, alterando el orden de una sesión que tenía un objetivo puntual: la presentación de pruebas. No se estaba resolviendo el fondo del asunto, no se estaba votando, no se estaba deliberando. Simplemente se cumplía una etapa procesal.
La tensión escaló cuando la secretaria de la sesión, Miriam Silva Mata, formuló una pregunta básica y protocolaria: si el municipio había realizado una consulta ciudadana respecto a las acciones emprendidas para defender su territorio. La pregunta —según se reiteró— se formula a todos los municipios involucrados en este tipo de procedimientos.

La reacción del alcalde fue desproporcionada. En tono molesto y elevando la voz, respondió como si se tratara de un cuestionamiento político y no de un requisito procedimental. Los integrantes de la Comisión tuvieron que insistir en que no era un diálogo, ni un debate, ni un espacio para confrontaciones. Era una etapa técnica.
Ese detalle no es menor. La defensa territorial no solo se construye con discursos encendidos, sino con estrategia jurídica, templanza política y conocimiento del proceso. Y cuando quien encabeza la representación municipal desconoce —o aparenta desconocer— la naturaleza de la sesión, el mensaje que se proyecta es preocupante.
Durante la audiencia también participó la diputada Ruth Salinas, del bloque de Movimiento Ciudadano, quien fijó postura sobre el conflicto entre Teoloyucan y Tepotzotlán. Su intervención fue interpretada como favorable al municipio gobernado por ese mismo partido, lo que provocó aún mayor incomodidad en el alcalde teoloyuquense. Sin embargo, nuevamente se le aclaró que en esa sesión no se estaba juzgando el caso.

El procedimiento es claro: tras la presentación de pruebas, en un plazo aproximado de 30 días se notificará para una nueva sesión. Nada más. Nada menos.
Al final, no hubo acuerdos amistosos. Ni entre Teoloyucan y Tepotzotlán, ni con Cuautitlán Izcalli y Cuautitlán México. Cada municipio manifestó su intención de defender su territorio por la vía legal.
Pero más allá del diferendo territorial, lo que dejó la sesión fue una pregunta inevitable: ¿está Teoloyucan siendo defendido con la madurez política que exige un proceso de esta naturaleza?
Porque la firmeza no se demuestra interrumpiendo; se demuestra dominando el procedimiento.La autoridad no se impone elevando la voz; se ejerce entendiendo las reglas.Y la defensa del territorio no se gana con confrontaciones improvisadas, sino con capacidad política y técnica.
En política, la forma también es fondo. Y ayer, la forma dejó mucho que desear.




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